La planificación definitiva femenina, también conocida como ligadura de trompas, Oclusión Tubárica Bilateral (OTB) o técnica de Pomeroy, es un procedimiento quirúrgico diseñado para prevenir embarazos de manera permanente.
Es una alternativa para mujeres que tienen claro que no desean tener más hijos o que han completado su proyecto de maternidad y buscan un método anticonceptivo altamente efectivo y definitivo.
Se trata de uno de los métodos de planificación más seguros y utilizados a nivel mundial.
La ligadura de trompas es una cirugía en la que se interrumpe el paso natural de los óvulos a través de las trompas de Falopio.
Para lograrlo, se realiza una técnica quirúrgica especializada que permite ligar, cortar y sellar las trompas, evitando que el óvulo y el espermatozoide puedan encontrarse para producir un embarazo.
De esta manera, se desconecta el trayecto reproductivo sin afectar el funcionamiento normal de los ovarios o las hormonas femeninas.
La técnica de Pomeroy es uno de los métodos quirúrgicos más utilizados para realizar la planificación definitiva femenina.
Consiste en identificar las trompas de Falopio, realizar su ligadura, cortar un segmento de las mismas y posteriormente sellarlas para evitar su reconexión.
Esta técnica ofrece excelentes tasas de efectividad y resultados permanentes.
Este procedimiento puede ser una excelente alternativa para mujeres que:
Antes de la cirugía se realiza una valoración médica para confirmar que la paciente comprende el carácter permanente del procedimiento.
La ligadura de trompas es un procedimiento quirúrgico que se realiza en quirófano bajo protocolos de seguridad especializados.
Durante la cirugía se identifican las trompas de Falopio y se realiza su oclusión mediante la técnica quirúrgica indicada para cada paciente.
El objetivo es impedir de forma permanente el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide, evitando así la fecundación.
No. La cirugía actúa únicamente sobre las trompas de Falopio y no modifica el funcionamiento de los ovarios.
Por esta razón, la producción hormonal femenina continúa de forma normal.
No. La mayoría de las mujeres continúan presentando sus ciclos menstruales de manera habitual después del procedimiento.
Sí. Debe considerarse un método anticonceptivo definitivo y permanente.
Es uno de los métodos anticonceptivos más efectivos disponibles para mujeres que no desean futuros embarazos.
No para prevenir embarazos. Sin embargo, los métodos de barrera continúan siendo importantes para la prevención de infecciones de transmisión sexual.
No. La función hormonal de los ovarios se mantiene intacta.
No. La sensibilidad, el placer sexual y la respuesta sexual femenina no se ven afectados por el procedimiento.
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